Hay veces en la vida en que las situaciones nos superan. Algunas sólo durante un tiempo corto, pero otras parece que se quedan pegadas a nosotros y no podemos desprendernos de ellas. Por ello, siempre insisto en que es muy importante pedir ayuda.

Este es un tema que siempre saco cuando hablo con alguna persona que este o haya pasado por algo similar a lo que yo viví. Y es que por desgracia el alcoholismo es una enfermedad que aún muchos tratan como un tema tabú.

Ya os conté que durante años yo lo viví de esa forma, en absoluto silencio y haciendo ver que no pasaba nada. Gracias a mi tio acudí a Servicios Sociales, y de ahí me derivaron a una psicóloga a la que estuve viendo cerca de dos años. La verdad es que me ayudó un montón, y creo que el ir a verla fue una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.

Pues bien, ya he ido contando por aquí que no me encontraba muy bien, que no avanzaba, que lloraba casi todos los días…,vamos que la situación y todo lo que ha pasado desde que falleció mamá me ha superado con creces y estaba pudiendo conmigo. Es verdad que durante el primer año no sentí el bajón como tal. Quizá porque todo era muy rápido, era una historia tras otra historia, tras otra… Al final dedicaba todo mi esfuerzo a arreglar el marrón que tenía encima con la herencia y todo lo que ello supuso, pero después de eso es cuando note la caída en picado.

Empecé a no dormir, tenía muchísimas pesadillas, a llorar día si día también, a tener días en que no me podía levantar de la cama, a no tener ganas de hablar ni de relacionarme con nadie, a que me diera verdadero pavor que sonará el teléfono… y un largo etcétera que os podeis imaginar. Es verdad que había rachas más tranquilas, pero al final volvía a la misma situación.

Pese a que yo sabía que cosas me tenía que obligar a hacer, o me obligaban a hacerlas, por ejemplo el salir de la cama. Notaba que no avanzaba, y eso me hacía sentirme mal y débil, y me frustraba el no estar viviendo el día a día. Es por ello que hace unos meses decidí que ya era suficiente, que por mi misma no estaba consiguiendo avanzar y que era el momento de pedir ayuda. Y es así como he vuelto a ver a una psicóloga.

La verdad es que llevo poco tiempo viéndola, pero creo que he hecho bien. Todo esto ha sido demasiado, han sido muchos cambios en muy poco tiempo, y encima con una situación algo dificil y fea. No he sabido encajarlo. Y por supuesto no puedo estar así, no puedo vivir anclada en esos momentos porque al final no te dejan vivir.

5 Comments on Pedir ayuda

  1. Mucho ánimo. Contar siempre con ayuda profesional es fundamental en estos casos.
    Por supuesto, si necesitas hablar con alguien que haya pasado por situaciones similares, no dudes en pedirlo también.
    Un abrazo.

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