Hay una creencia muy extendida que apoya que hay que brindar con alcohol, ya que hacerlo con agua o con cualquier bebida no alcohólica da mala suerte. Pero… al final es una creencia, ¿por qué a los que no creemos en eso se nos impone el tener que hacerlo así?

El domingo pasado fuimos a celebrar el cumple del padre de mi chico con una comida en un restaurante. Después del postre, el camarero sirvió unas copas con frambuesa picada y unas hojas de menta. Yo, oliéndome lo que iba a servir, esperé el momento en me tocaba para indicarle que no quería vino gracias. El camarero me preguntó, de forma totalmente retórica porque mientras tanto ya me estaba sirviendo, que con qué iba a brindar entonces. Mi respuesta fue que con agua, y su comentario fue el típico de: “pero anda ya, ¿cómo vas a brindar con agua?, hay que brindar con alcohol que sino da mala suerte”.

Como ya he dicho alguna vez por aquí, odio el vino nunca lo he probado y no tengo ninguna intención de hacerlo. Odio su olor y sólo de pensar que se le pueda caer a alguien encima mía, me pone tensa. Me pasa igual con la cerveza. Quizá sea algo irracional pero son las dos bebidas que consumía mi madre y no puedo evitar tenerlas asco y rabia.

El hecho de que el camarero me sirviría el vino pese a que le pedí educadamente que no lo hiciera, me sentó fatal pero en ese momento no me salió decir nada. Por supuesto, ignoré por completo esa copa y brinde con la de agua.

A los dos días, acordándome de la situación, pusé un mensaje en la cuenta de Twitter del blog “deshogándome”, y pidiendo que por favor se pensará antes de hacer eso. Dejo el mensaje por aquí:

Por favor, cuando estéis en una comida y queráis brindar, no obligueis a nadie a hacerlo con alcohol. Nunca se sabe que hay detrás de esa persona y de su rechazo al alcohol.

No pensaba que lo leyerá mucha gente, ya que apenas lo uso y tengo muy poquitos seguidores, pero me daba igual, necesitaba soltarlo. Cuál fue mi sorpresa cuando al día siguiente por la tarde, mi móvil no paraba de sonar de la cantidad de personas que estaban compartiendo el mensaje, dándole a me gusta, escribiéndome, comentándolo…

Fue una locura, pero una locura bonita por saber que el mensaje estaba llegando a tanta gente. Ha habido varias personas que comentaron el tweet y otras que me escribieron en privado. Pero si me lo permitis, voy a destacar a las que reconocieron que actuaban de igual forma que el camarero, porque nunca se habían parado a verlo desde otra perspectiva. 🙂

Una de las personas que me escribió, me dijo que debería contarlo por aquí para también aportar mi granito de arena desde el blog. Así que aquí esta, (¡gracias por la idea!).

Y por favor, aunque sea una costumbre que se lleva haciendo muchísimos años, vamos a pararnos un poco a pensar en que quizá la persona que tengamos enfrente no crea igual. Y por la razón que sea no quiera brindar con alcohol y prefiera hacerlo con agua, té, o simplemente no hacerlo.

1 Comment on Brindar con alcohol.

  1. No vi el Tweet, pero también hubiese comentado.
    A mí me repele el olor de cualquier bebida alcohólica, sea la que sea.
    Hace dos años, en una boda, el camarero muy amable se acercó a mí para decirme que el sorbete era sin alcohol y agradecí mucho ese gesto.
    Ojalá todos los camareros respetasen nuestra opinión. Nunca se sabe qué hay detrás de ese “no quiero”.

    Un abrazo.

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