Hace unos días recibí un email de Jesús donde me pedía que le diera mi feedback acerca de una iniciativa legislativa popular (ILP) que le gustaría llevar a cabo. Me resultó un tema bastante complejo e interesante. Sin duda es digno de debate, por lo que lo traigo por aquí. ¿Le ayudas dándole tu opinión? ¡Gracias!
Si vives de cerca la enfermedad del alcoholismo, ya sea en tu propia piel o en la de algún ser querido, te va a resultar fácil entender el contexto y el por qué de la propuesta de Jesús. Si no la vives tan de cerca, quizá te resulte algo complejo de entender, por eso voy a intentar usar mi ejemplo para ponerte en situación.
¿Por qué esta ILP?
Ya he contado muchas cosas por aquí, pero ser hija de una persona alcohólica es algo muy difícil. Tu vida y el día a día es una completa noria. Una noria que depende del momento en que se encuentre la persona enferma. Si ha bebido porque ha bebido y si no lo ha hecho porque está mal por no hacerlo.
Esto quizá parezca algo fuerte y creo que es la primera vez que escribo sobre ello llamándolo por su nombre; pero debido a la enfermedad de mi madre, en mi casa había tanto maltrato físico como psicológico. Mi madre era la mejor persona del mundo cuando estaba bien, pero cuando bebía se transformaba por completo. Insultos, todo era motivo de gritos y enfados, se metía con mi físico, con todos mis amigos… Defendía todo lo que hacía apoyándose en que vivía en su casa, así que todo se hacía como ella quería. Por poner un ejemplo: si yo estaba estudiando en mi habitación y cerraba la puerta por no oír la televisión y estar más tranquila, si mi madre estaba mal, me obligaba a dejarla abierta para que no pudiera estudiar. Si yo la cerraba, venía enfadada a volverla a abrir. Da igual que estuviera estudiando, era su casa y por lo tanto ella mandaba. Llegó incluso al punto de culparme del incendio de la casa, de su enfermedad y de un aborto que tuvo.
Esto es horrible. Quizá especialmente cuando eres un niño,pero es horrible en cualquier momento de la vida. Da igual que tengas 18 o 50 años, esto es muy difícil de vivir. Pero esto no se acaba aquí, mi madre también sufría. Mi madre no era feliz, no había nada que la llenase, se sentía una persona desgraciada, todo le suponía un mundo… Probablemente tuviera depresión, y estoy segura de que seguía bebiendo porque con la bebida se sentía fuerte. No tenía los recursos de sentirse así sin recurir al alcohol.
El alcoholismo es una enfermedad
Todo esto es muy complicado. En mi opinión el que una persona siga bebiendo no depende solo de su fuerza de voluntad. Si, el tener fuerza de voluntad hace mucho y por desgracia a día de hoy es lo único que puede iniciar el cambio, pero no es sólo eso. Estamos hablando de una enfermedad. Una enfermedad invisibilizada, una enfermedad en la que te tienes que enfrentar a encontrarte constantemente con la sustancia que tanto daño te hace, ya sea en publicidad, porque se relaciona con el ocio, porque la recomiendan médicos, porque la asocian a beneficios…
Es una enfermedad que se vive en silencio y de la que apenas se habla. Si, en los colegios te dan una charla para explicarte que si bebes no conduzcas, pero poco más. Incluso hay organismos que se dedican a promover el no consumo de alcohol en menores, pero el consumo responsable en todos los demás. ¿De verdad existe un consumo responsable? ¿Puedes beber y beber estando seguro de que el día de mañana no vas a desarrollar la enfermedad? (Hace poco reflexioné sobre esto por aquí).
Y sí, si conoces todo lo que esto conlleva y quieres asumir el riesgo, me parece perfecto, ¿pero crees de verdad que la mayoría de la gente sabe lo que esto conlleva? Yo creo que no. Nunca me han dicho: vengaa fumate un cigarro que si no fumas vas a tener mala suerte; pero si que me han dicho que si no brindo con vino y si, cómo mínimo, no me mojo los labios después, voy a tener mala suerte.
ILP para el cuidado de la persona enferma y la familia
Y ante toda esta situación, ¿qué opciones hay? Pues como me canso de repetir, si la persona enferma no quiere, pocas. Por no decir ninguna. Esto es así. Puedes tener quince mil ingresos hospitalarios como los tuvo mi madre, puedes perder tu trabajo, tu casa… pero si esa persona no se enfrenta a la situación, poco se puede hacer. Y si se enfrenta ya tiene algo, pero quizá no sea suficiente. Hay muy pocos medios dedicados a esta problematica y la mayoría dependen de la voluntariedad de las personas. También una cultura alcohólica muy potente, y una situación complicada en el al mercado laboral, de acceso a una vivienda… es complicado.
Partiendo de una situación parecida y debido a la desesperación que conlleva esta enfermedad, tanto para la familia como para la propia persona. Jesús ha desarrollado esta propuesta de iniciativa legislativa popular (ILP) que le gustaría llevar a cabo. En ella argumenta las razones por las que considera que es necesario implementar un cambio en la legislación actual en relación a la prestación de ayuda a las personas adictas, especialmente por alcoholismo y otras drogas. Pide que se estudie y valore la situación de la enfermedad y en caso de ser necesario, el juez tenga potestad para iniciar un proceso en el que pueda proporcionar herramientas al enfermo y sus familiares que les permitan tener OPCIONES REALES por primera vez para curarse y volver a tener una vida, como cualquier otra persona.
Esto es un brevísimo resumen de la ILP. Os invito a leerla y a que le deis a Jesús vuestra sincera opinión respecto a ella. Su intención es llevarla a una plataforma que permita la recogida de firmas para hacerla realidad. ¡Gracias!
Dibujo de Katrine Quorning , @girl.in.a.bottle
Por supuesto que sí, adelante, por primera vez alguien propone algo que puede hacer algo por resolver este gravísimo problema que debía estar en los medios a diario!!
¡Muchísimas gracias por tu feedback Julio! Se la haré llegar a Jesús 🙂