A veces nos dicen que “la familia es lo primero” o que “el amor todo lo puede”, pero ¿qué pasa cuando ese amor se convierte en sufrimiento? Hoy respondo a una pregunta que me han hecho y que me parece muy importante: ¿cómo tomar distancia de una madre alcohólica?
Hablo desde mi experiencia como hija de una persona con alcoholismo, de lo difícil que es romper la codependencia, de lo necesario que es formarse e informarse, y de por qué proteger no siempre es amar.
Si quieres escuchar el podcast donde hablo de esto puedes hacerlo en cualquiera de las principales plataformas de podcasts (Ivoox, Spotify, Amazon…); o directamente desde aquí.
A menudo sentimos que alejarnos de una madre o padre que sufre alcoholismo es una traición, pero aprender a tomar distancia, ya sea emocional o física, es una herramienta vital para nuestra salud. No es una decisión fácil, pero sí necesaria en muchos casos. En esta entrada te comparto todo lo que he aprendido y que me hubiera ayudado a dar ese paso.
No es una decisión fácil
Lo primero que quiero decirte, si estás pasando por algo así, es que no te machaques pensando que deberías tenerlo claro o que es una decisión sencilla. No lo es. Es muy normal sentirte atrapado entre el deseo y la obligación de ayudar, y la necesidad de alejarnos para cuidarnos a nosotros mismos. Por eso, para mi lo más importante es ir poco a poco.
Nos inunda la culpa, el miedo, la duda. ¿Estoy haciendo lo correcto? ¿La estoy abandonando? Pero aprender a poner límites no significa dejar de querer: significa empezar a cuidarte también a ti. No es egoísmo, es autocuidado.
Entender el alcoholismo y la codependencia: el primer paso
Creo que una herramienta esencial para enfrentarnos a todo esto es formarnos y aprender sobre el alcoholismo y la codependencia. Conocer la enfermedad, sus patrones, las consecuencias que acarrea, que papel jugamos como familiares, etc. Cuando empiezas a entender que esto es una enfermedad, que tiene patrones, dinámicas, ciclos… entonces puedes ponerle nombre a lo que vives, y eso da claridad.
Lee sobre el alcoholismo y la codependencia, acude a grupos de apoyo, escucha podcasts donde se hable de ello o busca ayuda profesional. Empieza haciendo lo que te resulte más cómodo, pero haz algo. Cuanto más te formas, más claro ves a lo que te enfrentas.
Además, también empiezas a darte cuenta de que no estás sola o solo. Lo que sientes es común en muchas personas que han crecido o convivido con alguien que tiene un problema con el alcohol. Así que haz lo que quieras, pero hazlo.
El amor no es proteger todo el tiempo
Algo que he aprendido con el tiempo es que amar no siempre significa proteger. Me explico: muchos hijos tendemos a tapar las consecuencias de las acciones de la persona alcohólica. Lo hacemos para proteger a nuestra madre o padre, por vergüenza, por el qué dirán… Pero esto no les ayuda, ni a ellos ni a nosotros.
Cuando los protegemos constantemente, les impedimos ver el impacto real de su consumo. Y nosotros terminamos cargando con un peso que no nos corresponde.
Aunque suene duro, muchas veces, tanto ellos como nosotros necesitamos tocar fondo para ser conscientes de la situación y empezar a tomar medidas. Si ocultamos constantemente las consecuencias de sus actos, ellos no las van a ver, y nosotros estaremos cada vez peor.
Tomar distancia también puede ser un acto de amor
Si necesitas tomar distancia, ya sea física o emocional, hazlo. Alejarte no significa que no quieras a tu madre o a tu padre; significa que te quieres a ti. Que estás aprendiendo a poner límites, a priorizar tu salud mental, a vivir tu vida sin cargar con una responsabilidad que no te corresponde.
Esta es una situación muy complicada y que desgasta profundamente. Por eso es esencial formarnos, aprender y, a partir de ahí, tomar las medidas que consideremos necesarias. Pero todo será poco a poco. No te exijas demasiado ni te castigues porque sabes lo que tienes que hacer y no puedes llevarlo a cabo aún. Ve paso a paso y busca ayuda.
Es una situación muy difícil. Pero no estás sola. No estás solo.
Si te has visto reflejada o reflejado en esta entrada pero no sabes por dónde empezar, te invito a unirte al grupo de Telegram para familiares de personas alcohólicas. Estoy segura de que poder hablar con otras personas que están pasando por algo similar ya te va a ayudar mucho.
Y si necesitas hablar de forma más personal, o simplemente desahogarte, puedes ponerte en contacto conmigo pinchando aquí o a través de cualquiera de mis redes sociales.
Un abrazo muy fuerte,
Aitana

La familia es fundamental para le recuperación del alcohólico o cualquier adicto. Pero estoy totalmente de acuerdo en tu publicación. El familiar por norma general se olvida de sí mismo y cae en el abandono.
Cuando el alcohólico rechaza la ayuda, (estadio de negación) lo mejor es dejarle a su suerte (Amor duro) y poner límites en la relación. Aunque parezca contradictorio, en la mayoría de los casos es la única manera de ayudar.
Gracias por compartir tus vivencias que al fin y al cabo son sabiduría.
Un fuerte abrazo
¡Muchas gracias a ti por tu comentario, Alberto! ❤️❤️
Un abrazo,
Aitana
Hola Alberto, cuando hablamos de poner límites podríamos poner como ejemplo el hecho de impedirle ver a su nieto (aunque cuando se hace cargo de él no beba) o bien algo así sería más perjudicial que beneficioso?