Si, mi madre tiene cirrosis hepática…
En todo el tiempo que llevo con el blog creo que esta es la entrada que más difícil me ha resultado escribir. No sabría explicaros el porqué pero es hablar o pensar en el tema y se me hace un enorme nudo en la garganta. Como me decía una amiga el otro día, quizá sea por que las consecuencias físicas que acarrea cualquier enfermedad siempre son más impactantes que las consecuencias psicológicas, y creo que lleva toda la razón.




