– Cuando mi madre no bebe la mayoría de días se levanta a desayunar conmigo y si no lo hace me grita desde la cama «‘¡¡Buenoooos días Aitana!!«.
– Puedo hablar con ella de cualquier cosa, siempre esta ahí para escucharme.

– Cuando mi madre no bebe la mayoría de días se levanta a desayunar conmigo y si no lo hace me grita desde la cama «‘¡¡Buenoooos días Aitana!!«.
– Puedo hablar con ella de cualquier cosa, siempre esta ahí para escucharme.
Cuando comencé este blog no me imaginaba que me fuera a llenar tanto como lo hace. Os parecerá algo absurdo pero siento que esto es mío, siento que de alguna manera forma ya parte de mi. Como ya he dicho en multitud de ocasiones, perdonad que me vuelva a repetir, el objetivo de que me animara a escribir la situación por la que paso no era sino querer ayudar a quien pasara por algo similar.

Si, mi madre tiene cirrosis hepática…
En todo el tiempo que llevo con el blog creo que esta es la entrada que más difícil me ha resultado escribir. No sabría explicaros el porqué pero es hablar o pensar en el tema y se me hace un enorme nudo en la garganta. Como me decía una amiga el otro día, quizá sea por que las consecuencias físicas que acarrea cualquier enfermedad siempre son más impactantes que las consecuencias psicológicas, y creo que lleva toda la razón.

No os imagináis lo difícil que fue poder decir esas cuatro palabras juntas en una misma frase: Mi madre es alcohólica.
Creo que ya comente que durante años la enfermedad de mi madre fue un tema tabú. Ni a la familia, ni a mi padre, ni a los abuelos, ni tan siquiera a los amigos, sólo hablaba de ello con mi hermana. Mi hermana y yo podíamos haber estado todo el día de bronca en casa por que mi madre estaba como estaba pero en cuanto poníamos un pie en la calle todo aquello desaparecía, no pasaba nada. Supongo que la vergüenza, el miedo a que se juzgara a mamá o el sentirnos culpables eran, entre otras, las causas de nuestro mutismo.
No sé si la gente que teníamos a nuestro alrededor lo notaba, pero si sé que nunca dijeron nada, nosotras tampoco lo hicimos.
(más…)
Ya conté en un entrada anterior que mi madre bebe a escondidas, esto no siempre ha sido así pero desde hace varios años es la forma en que lo hace. Comenzó a esconder la bebida en el momento en que fuimos conscientes de la magnitud de su problema.
Tenemos una cultura donde no es de extrañar que una persona beba vino o cerveza durante todo el día es más incluso en algunos sectores de la población tienen como costumbre el tomar una copa después de las comidas. Vamos que en general el tomar alcohol no esta mal visto, me atrevo a decir incluso, al menos por la experiencia que tengo, que a la gente le extraña conocer a otra gente que no beba alcohol. En fin…