Hoy Facebook me ha recordado que hace tiempo publiqué un trozo de esta entrada que escribí hace ya 3 años… ¡Madre mía que rápido pasa el tiempo!

Dejarnos llevar, rodearnos de quien nos haga reír, ilusionarnos, sentir esa sensación de vértigo que hace que nos tiemblen las piernas y que en el fondo nos encanta, atrevernos a hacer cosas distintas todos los días, pensar menos y hacer más…

…subir la música y dejarse llevar, abrazar y que te abracen, proponer soluciones, no creer que es imposible si no lo has intentado , oír menos y escuchar más,  reír hasta llorar, cantar en un coche acompañada, darte un baño, mirar la mar y no pensar en nada, un mensaje a deshora, las cosquillas, las caricias, la lluvia, que suene en la radio una canción que te gusta, las sonrisas de los desconocidos, dar los buenos días y las buenas noches, los árboles en flor en primavera, correr, el olor a café, a tierra mojada y a césped recién cortado…

…un beso, ponerse un vestido y unos tacones, pintarse los labios de rojo, las sorpresas, la inocencia que tienen los niños, comer helado mientras disfrutas de una película, reír sin saber por que, leer un buen libro en el metro, el violinista de Moncloa que casi todas las mañanas toca “My heart will go on”, los amigos, sobremesas que duran toda la tarde, dar y que te den las gracias, noches que terminan al amanecer, pasear, la adrenalina, saber perdonar, bailar, dormir acompañada, estudiar, los retos, duchas que te dejan sin sentido, masajes, día de manta, película y sofá, sonreír recordando el pasado, irte, volver…”

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La mayoría de situaciones que aparecen en el texto las escribí teniendo en cuenta momentos en concreto que había pasado o pasaban de manera habitual, incluso poniendo nombre y apellido a las personas con las que los compartía. Hoy al ver el recuerdo de Facebook, me he metido al blog a releer la entrada y se me ha hecho un nudo en el estómago.

Siempre he considerado que era una persona que vivía con intensidad, quizá en algunos momentos demasiada, pero era capaz de sentir la piel de gallina cuando me daban buenas noticias o veía algo que me parecía increíble, me ilusionaba al conocer sitios nuevos y todo me llamaba la atención, tenía muchísima energía, era capaz de marcarme metas e intentar ir a por ellas, creo que perdía poco el tiempo porque siempre tenía algo que hacer, y entre otras muchas cosas más, sentía que había momentos, situaciones y personas que me llenaban de verdad, con las que sentía que no necesitaba más.

¿Qué por qué estoy soltando todo este rollo? Porque al leer ahora la entrada que escribí aquel 21 de abril del 2014 me he dado cuenta de que ya no es igual, de que no soy igual y que ahora lo normal es que no sienta que nada me llene. He dejado de marcarme metas, prometo que lo intento pero por más que las busco no las encuentro, pierdo muchísimo el tiempo no haciendo nada, siento muy pocas veces la piel de gallina, lo raro es el día que duermo bien, y creo que ya no me sorprende casi nada, me espero lo que sea, venga de quien venga…

Quizá no este tan fría como me pinto pero yo lo siento así

Supongo que con el paso del tiempo, cuando me amolde a la nueva situación y todo duela menos, y cuando se arreglen cosas que aún están liadas, todo pasará. Pero me ha chocado mucho leer y recordar esos momentos en los que por aquel entonces hubiera parado el tiempo, y pensar en que muchos ya no están y en como me siento ahora.

4 Comments on Antes / Y ahora…

  1. Me ha encantado leer tu texto, creo que te entiendo me es familiar esa sensación de echar la vista atrás y verte mas animada, vital, e incluso inocente a ti misma.
    Somos afortunadas de habernos sentido así. Volverás no lo dudes.
    No me enrollo más, que me gusta leerte y gracias por escribir y compartir.

    • Lo intento, pero muchas veces cuesta mucho, están siendo muchos cambios, muchos palos…pero si, todo pasará poco a poco.

      Muchas gracias por tu comentario 🙂

      Un abrazo

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