Se acaban mis vacaciones de verano y la verdad es que, aún que suene raro, me alegro. Sólo ha sido una semana pero tener tanto tiempo libre para pensar estando así no me viene bien. Estas últimas semanas están siendo algo complicadas, tengo tantísimas cosas en la cabeza que soy incapaz de centrarme en una sola y acabo aturullada. A la vuelta al alcohol de mi madre se le han sumado algunas cosas más y mi cabeza es incapaz de asimilar todo. No me paran de decir que tengo que ser fuerte, y se que en el fondo lo soy pero hay veces en que me flaquean tanto las piernas que acabo por tocar el suelo.
Bienvenida seas rutina

