Hoy cumple años alguien muy especial y aunque no sé si llegará algún día a leer esto, me hacía ilusión tenerlo por aquí.

Pese a que nos conocemos hace algún año más, no es hasta hace cuatro cuando entró en mi vida. Quizás vino en el momento menos oportuno y sin buscarlo, pero se quedó. Vino pisando recuerdos amargos, reemplazando días tristes por días de celebración.

Él no sé imagina todo lo que ha hecho y hace por mi, no tiene ni idea…, especialmente desde que mamá falleció. No me soltó de la mano aquel día, me abrió las puertas de su minipiso y no me mató por llenarlo de peluches y cajas, me apoyó en todas las decisiones que tomaba, quizá no las compartía pero me apoyaba; sabe decirme las cosas buenas pero también aquellas que no lo son o, de primeras, no me lo parecen. Aguanta mis lágrimas, mis enfados y mis frustraciones, también mis pesadillas y mis noches en vela.

Me hace reír como el que más. Se lleva genial con mis hermanos y mi familia, y pese a que bromeo mucho con el tema, para mi es algo imprescindible y que me encanta. Me gusta que sea capaz de tragarse una película mil veces si sabe que me gusta, llegar a casa y que esté allí, su imaginación infinita, la forma en que mira y cuida a sus amigos y familia…

Estos últimos años no han sido nada fáciles, y pese a que quizá muchas veces haya merecido lo contrario, sigue a mi lado. No sé que nos deparará el futuro, y no sé si será juntos o acompañados, pero si deseo de todo corazón que consiga todo lo que se proponga. Es una de las mejores personas que conozco y sé merece todo lo bueno que le pueda ocurrir.

Por más momentos a tu lado 🙂 ¡Felices 30!

¿Quieres dejarme un comentario?