Os juro que he intentado no acordarme de esta fecha y hacer que era un día más, pero ha sido imposible. Hoy hace 3 años que mamá se fue y todavía duele pensar que no esta, y que ya no va a estar…

Voy a intentar escribir esta entrada del tirón porque sé que sino no la acabaré publicando.

He intentado que pasase este día como si nada, pero mi cabeza lo tiene marcado a fuego y ha sido imposible. Hoy hace 3 años… La echo mucho de menos, muchísimo. Me duele mucho pensar en todo lo que ocurrió ese día y todo lo que ha pasado desde entonces…

A veces me puede la culpa y no dejo de pensar si podría haber hecho más o si no hice lo suficiente… Sé que no estaba de mi mano y que hice todo lo que pude, pero a veces es imposible no pensarlo. Creo que esto aún no lo había contado por aquí pero aquel día me fui de casa enfadadísima con ella. Mi madre había estado toda la noche pegando gritos y llamando a su pareja, era algo normal cuando bebía por eso no le di importancia. Me fui enfadada porque no había dormido nada y me tenía que ir a trabajar. Recuerdo llegar al trabajo y llamar a mi abuela diciéndole que no podía más, que estaba harta de la situación. No me esperaba que pasará lo que pasó…

Hace poco he estado en Londres y no paraba de pensar en que me encantaría enviarle fotos como cuando estuve en Alemania y contarle todo lo que estaba viendo y aprendiendo, o volver a escuchar la frase que decía siempre que me iba a alguna parte: “formalidad poca pero que dure”.
Al aterrizar todos escribieron a sus padres para avisarles de que ya habían llegado. Yo no suelo escribir a mi padre con estas cosas, nunca hemos tenido ese tipo de relacion, pero lo hice. Supongo que me salió intentar buscar algo parecido a lo que tenía con mamá…

Desde septiembre estoy teniendo episodios de ansiedad y muchos días me cuesta muchísimo salir a la calle. Sé que pasará y sé que ahora estoy mucho mejor que hace un par de meses, pero necesito dejar de sentir que estoy en una carrera de fondo que no tiene fin. Cuando mamá vivía lo sentía por todo lo que ocurría en casa, era un desgaste continuo. Se paralizaba un poco cuando no bebía, pero cuando volvía a hacerlo era volver habiendo corrido diez kilómetros extra. Cuando mamá falleció empezaron los problemas con su pareja y con mi hermana, y cuando ya por fin parece que todo se había acabado, empieza la lucha con mi cabeza y mis sentimientos…

Quitando estos días, llevo un par de meses más tranquila. Duermo un poco mal pero me siento más fuerte y segura. Sé que todo lo que estoy pasando es normal. Al final han sido muchos años viviendo, siendo y actuando de una forma distinta a la de ahora, años que pesan mucho…

Perdonad la extensión de esta entrada y todos los fallos que pueda haber en ella. No quiero revisarla porque sé que la acabaré borrando.

Y de verdad, muchísimo muchísimo ánimo a todos los que esteis viviendo alguna situación similar. Muchas veces no nos damos cuenta pero las consecuencias de la enfermedad las sufren las personas enfermas y los que no lo están pero estamos cerca. Si os apetece hablar o simplemente desahogaros, sois más que bienvenidos en el grupo de telegram. Un abrazo enorme, nos leemos.

1 comentario en 3 años…

  1. Saludos Aitana, es normal que te acuerdes y que la eches de menos. Sabes que no tienes culpa de nada, que hiciste lo mejor que supiste y pudiste y ella seguro que también lo sabía. Un abrazo grande

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