¿Soy yo la culpable?

 

Uno de los comportamiento más comunes en niños cuya madre o padre tiene algún tipo de enfermedad, es el llegar a plantearse en algún momento la posibilidad de que ellos mismos pudieran ser los culpables de ella o de todo lo que origina. Lo de afirmar que es uno de los comportamiento más comunes no es que me lo haya sacado de la manga o que este generalizando un comportamiento que tenía yo, sino que me hablo de ello María, mi psicóloga.

Como ya he dicho en el párrafo anterior yo también pase ese “momento”. En mis diarios hay varias entradas en que llego incluso a reflexionar acerca de todas las cosas que yo podía estar haciendo mal para que mi madre bebiese y para ocurriese todo lo que ocurría en casa. Me culpaba de haber nacido, de algunas veces ser mala hija, e incluso también de salir con mis amigos y no estar en casa con ella para que no bebiese.

Releyendo lo que escribía, recuerdo que era bastante desconcertante sentirme culpable de una situación que no me gustaba y de la que casi siempre yo salía perdiendo.

En mi caso, al menos, esta sensación también era alimentada, y quizá también fue originada, por mi madre. Cuando bebía, e incluso cuando lo hace ahora, hay veces en que me culpa de que ella haga lo que hace y de que las cosas no la vayan bien. Supongo que este es un mecanismo de autodefensa que se tiene en esta enfermedad para no responsabilizarse de ella y para no asumir el que se es una persona alcohólica.

Con el tiempo, y en mi caso con ayuda, aprendí que yo no era culpable de nada de lo que le ocurría a mi madre ni de lo que ocurría en casa.
Buscar culpables en enfermedades como esta es absurdo. Como hija de una alcohólica podría no ser objetiva y culpar a mi madre de que necesite el alcohol para vivir, o de que prefiera una cerveza a un plato de lentejas, pero y aunque algunas veces lo sienta,es muy difícil mantenerse siempre en una posición objetiva cuando la situación te afecta de manera directa. En verdad tampoco ella es culpable, quizá si sea culpable de no sacar la suficiente fuerza para luchar contra la enfermedad, pero lo que creo que esta claro es que no es culpable de padecerla.

Releyendo lo que estoy escribiendo pienso en que quizá se necesite buscar culpables para poder seguir hacia adelante. Creo que nos es muy difícil asumir que hay cosas que no tienen una clara explicación y la incertidumbre en que nos sumergen hace que nos sea necesario señalar a alguien o algo para poder entenderlo y vivir con ello.

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