Esta vez espero escribir y acabar publicando. No os imagináis la de entradas que tengo empezadas y luego, por falta de tiempo o simplemente por dejadez, acabo abandonando a medias…

¿Qué tal estáis?

A mi esta semana me esta costando un poquito. En el trabajo no paro pero no me cunde, en casa igual, tengo más de una, y de dos, cosas paradas porque no consigo sacar tiempo para sentarme a hacerlo… No sé si es el calor que me tiene algo atontada o que, pero tengo la impresión de que al final no hago nada de nada

Escalera hacia arriba metro

Mi madre también me tiene un poquito bastante agobiada. Creo que no llegué a contarlo por aquí pero ¿os acordáis que el día que falleció mi tío me la encontré tirada en el suelo? Pues después de unos días, bastantes, acabó yendo al hospital. Le dijeron que no se preocupase que sólo era una infección, así que antibiótico y para casa. Al ver que aquello le seguía doliendo y que a simple vista se veía como un hueso salido volvió al hospital, donde de: “sólo es una infección” pasaron a “fractura con recomendación de operar”

Desde hace más de un mes, exactamente desde que falleció mi tío, mi madre ha pasado a convertirse más que nunca en un mueble. Lleva en silla de ruedas desde entonces y, aunque debería empezar ya a usar las muletas, yo creo que sin ninguna gana de hacerlo. Cada día estoy más segura de que mi madre bebe y actúa así porque busca sentirse protegida, busca volver a ser esa niña que, por las circunstancias que tuvo en su casa, no pudo ser.
Busca constante atención. Siempre lo ha hecho pero desde que está así es todo el santísimo día. Si no estoy en casa, no para de escribirme por WhatsApp; si estoy en casa, no para de contarme cualquier cosa, da igual la que sea… Aunque suene un poco duro decirlo, la mitad de las veces no la escucho. Cuando me escribe mensajes tengo la opción de no contestarla pero cuando estoy en mi habitación leyendo y viene a decirme algo constantemente, ha llegado un punto en que asiento con la cabeza pero no soy capaz de repetir lo que me ha contado.

El otro día me di cuenta de que mi madre ya sólo habla del pasado. Me parece lógico porque sólo ha tenido vida en ese momento, a día de hoy por mucho que la tenga, no la tiene, pero me parece que últimamente ya ha pasado a hablar solo de cosas que han pasado hace años… El otro día no aguante más y se lo dije, y su respuesta fue: “porque ahora no me pasa nada” y joder me da rabia. No le pasa porque no quiere, porque no sale de casa porque no quiere o porque se emborracha tanto que no puede salir… Me da muchísima rabia que lo diga como quejándose pero no haga nada para cambiar su vida.

¿Sabéis lo peor de todo? Que aun estando en silla de ruedas y sin poder casi moverse ni muchísimo menos bajar a comprar, ¡ha podido emborracharse varios días!. Es impresionante como el ser humano se las busca para poder cubrir sus “necesidades” de una forma u otra…

En fin… será mejor que pare aquí. Mañana será otro día…

 

 

 

1 Comment on ¡Sigo viva!

  1. Cuando vamos siendo mayores las cosas presentes se nos olvidan más fácilmente que lo que recordamos del pasado y tendemos a evocar momentos felices y lo que nos ha frustrado a veces se nos olvida. pero no la juzgues tan duramente piensa que es una enferma que no encuentra salida, un beso-

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