Nochebuena y vuelta a empezar…

Como ya sabía lo bueno respecto a lo que a mi madre se refiere dura poco, bastante poco. Como ya os comentaba en una entrada anterior mi madre llevaba un par de semanas sin beber y aunque esta vez quiso ir al hospital y todo no, no era la ultima vez ni creo ya que vaya a serla nunca.

Mi madre no encontró mejor día para volver a beber que el día de Nochebuena…, por desgracia me lo esperaba. Si la preguntasen por que decidió volver a emborracharse ese día estoy segura de que pondría de excusa que no la gustan estas fiestas, que la abuela murió el 28 de diciembre, que no tiene relación con casi nadie de su familia, y un largo etcétera que para mi ya no son más que cuentos.

Con el paso del tiempo he aprendido que siempre hay una excusa, sea la que sea, da igual que llueva que haga frío o que haya salido el sol, todo vale para intentar justificar el que haya vuelto a beber. Hace unos años me creía estas excusas, creía de verdad que mi madre lo pasaba tan mal en estos días que necesitaba beber para evadirse de todo pero no, mi madre es una persona enferma que va a poner cualquier excusa antes que asumir y enfrentar el problema que tiene, hoy es por que es Navidad y mañana es por que se ha ido la luz durante un rato en casa…

Con este panorama y con mi hermana que decidió que era divertido volver loca a la gente diciendo unos días antes que si que venía, luego el día antes que no, para finalmente aparecer sin avisar el mismo día a las nueve de la noche… (para matarte!), la cena tenía todos los ingredientes para ser de aúpa. Finalmente no fue tan mal, mi madre se fue a la cama nada más terminar pero al menos se “comportó” durante la cena.

Las cosas siguen por ese camino, mama sigue bebiendo y parece que estas Navidades tampoco nos va a dar una tregua pero yo estoy bien, ilusionada con las visitas de algunos amigos que aparecen con el turrón, trabajando mucho e intentado sacar algún ratito para estudiar y ponerme a día con los cursos.

Esta es mi última entrada del año 2013 así que no me voy sin desearos que tengáis una buena salida y una mejor entrada de año 🙂

Y para terminar con una sonrisa:

Mafalda año nuevo

¡A comernos el 2014!

 

De hospitales y demás cosas varias…

Últimamente paso poquito por aquí. No, aún no me he cansado del blog pero la mayoría de días llego a casa tan cansada que sólo me apetece meterme en la cama para estar descansada al día siguiente. La carga de trabajo es mayor y algunos días el ritmo es frenético así que mi cabeza y mi mente necesitan desconectar. Bueno mi forma de desconectar no está siendo la que seguramente todos penséis de llegar a casa y tirarte a leer o a ver una película, mi forma de desconectar está siendo llegar a casa y ponerme a estudiar. Hace un mes me apunte a otro curso que empezaba el  1 de diciembre. Sí, cada día tengo más claro que soy algo masoca, a las puertas de empezar el mes con mayor carga de trabajo no sé me ocurre otra cosa que apuntarme a un curso de lengua de signos… Pero estoy contenta, llevaba tiempo detrás de ello y la verdad es que  lo he cogido con ganas e ilusión. Como os estaréis imaginando el curso es online, presencial no podría a no ser que los días tuvieran 25 horas, y aunque tengo los tiempos marcados es verdad sigo mi ritmo, hay días en que me paso dos horas con ello y otros que solo le dedico media.

¿Qué más? Ah! Vamos con la parte un poco fea de todo lo que quiero contar en esta entrada. Mi madre volvió al hospital. No, por suerte esta vez no ha habido ingreso, fueron solo unas horas. Debido a la cirrosis su organismo retiene bastante líquido y eso la hace hincharse como un globo (no me preguntéis exactamente por que por qué no tengo ni idea). Su último ingreso fue debido a esto, estaba muy hinchada y con un color amarillento en la cara que la hizo estar una semana en el hospital, por suerte esta vez ha sido diferente. Lleva un par de semanas sin beber y ese día por fin parece que entro algo en razón y accedió a ir al hospital, la deshincharon y la mandaron para casa horas después. No la dejaron ingresada, el médico ya la dijo que sólo ocuparía una cama, lo demás depende de ella.  No os imagináis lo tranquila que respire cuando supe que la mandaban para casa. Antes hubiera pensado que por decir lo que voy a decir era algo egoísta pero después de todo creo que es normal que lo piense y lo diga, me alegro de que la mandaran a casa porque con este ritmo lo que menos necesitaba mi cuerpo y mi mente era que mi madre estuviera en el hospital, así que nada… Siempre que pasa por allí pienso que será la última vez pero ya soy bastante mayorcita para ser consciente de que seguramente esto no sea así, ahora está bien, sobria y pasando el mono pero seguramente esto dure poco, ojalá y me equivoque pero la experiencia me dice que tengo razón pero ya veremos…

Pese a todo estoy bastante contenta. Cada día me doy más cuenta de lo mucho que he aprendido y estoy aprendiendo, sin sonar egocéntrica cada día me quiero un poquito más. Sé que es algo que siempre me ha faltado y ver que poco a poco lo voy consiguiendo me hace sentirme tranquila, me siento mejor conmigo misma y me doy cuenta, y creo que la gente que me rodea también, de que sonrió más y me tomo las cosas con más humor, intentando no darle importancia a las cosas que de verdad se que no la tiene.  Como ya escribí un día en el facebook: “Cada día estoy más segura de que la vida nos iría mucho mejor si nos la tomasemos menos en serio”.

Y después de este rollo de filosofía positiva a dormir, que mañana me espera un día algo duro. 🙂

“Contratan a borrachos para limpiar las calles y les pagan con cerveza”

:O Si esta ha sido tu cara al leer el título de la entrada entonces sigue leyendo.

Hace unos días aparecía esta noticia en algunos periódicos digitales:

Contratan a borrachos para limpiar calles y les pagan con cerveza

Con la intención de mantener limpia y libre de borrachos la ciudad de Amsterdam (Holanda) las autoridades locales decidieron implementar un programa a través del cual estiman mantener a los alcohólicos en actividades cooperativas y lejos de comportamientos antisociales.

Según las explicaciones ofrecidas por las autoridades, la jornada de trabajo de los alcohólicos comienza a las 9am, momento en el cual les dan dos cervezas, una vez culminadas los trabajadores se dirigen a limpiar las aceras, el asfalto y las canales. Al terminar su labor reciben unas cervezas más. 

En algún momento de la tarde la alcaldía les ofrece una comida caliente acompañada de otras de dos cervezas., y se les entrega además 10 euros y una caja de cigarrillos. 

El proyecto fue bautizado con el nombre de Arco Iris y tiene 20 voluntarios que se dividen en dos equipos de 10 y trabajan tres días por semana. 

El ayuntamiento argumenta que su alcoholismo, sin embargo, ha mejorado, pues en vez de tomar cervezas con 11 o 12% de alcohol, les ofrecen cerveza de 5%.

Este no es el primer programa en la ciudad que ayuda a los adictos de maneras tan polémicas. Desde hace 35 años el plan “salas de drogas” está en funciones y permite a los usuarios consumir en ambientes seguros y controlados.

Fuente

No sé muy bien como describir por aquí todo lo que se me paso por la cabeza al leer la noticia…

Como trabajadora social me parece realmente acojonante que se venda este proyecto como forma de mantener a los alcohólicos lejos de comportamientos antisociales, ¿de verdad que esta es forma de prevenir estos comportamientos? Durante un rato los mantienes ocupados pero ¿luego qué?

Por no hablar del dinero que se ahorran y se ahorrarían si  iniciativas como estas funcionan…

Luego hay que poner atención al título que utiliza este periódico digital para encabezar la noticia “Contratan a borrachos…”, vamos, en mi opinión, totalmente morboso y fuera de lugar.

En fin…

¿vosotr@s que opináis? ¿os parece una buena iniciativa?

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