No os imagináis lo difícil que fue poder decir esas cuatro palabras juntas en una misma frase.

Creo que ya comente que durante años la enfermedad de mi madre fue un tema tabú, ni a la familia, ni a mi padre, ni a los abuelos, ni tan siquiera a los amigos, sólo hablaba de ello con mi hermana. Mi hermana y yo podíamos haber estado todo el día de bronca en casa por que mi madre estaba como estaba pero en cuanto poníamos un pie en la calle todo aquello desaparecía, no pasaba nada. Supongo que la vergüenza, el miedo a que juzgaran a mama o el sentirnos culpables eran, entre otras, las causas de nuestro mutismo.

Silencio

No sé si la gente que teníamos a nuestro alrededor lo notaba pero si sé que nunca dijeron nada, nosotras tampoco lo hicimos. Cuanto todo hizo “boom” descubrí que el círculo más cercano era consciente de la enfermedad que tenía mi madre, recuerdo que sentí rabia, rabia por saber que todos lo sabían y nadie nos preguntó nunca nada. Principalmente me dolió mi padre, no sé si no sabía como hacerlo o si sinceramente le importaba un bledo pero creo que su actuación no fue la correcta, creo que debía de haberse preocupado en saber como estaba esa situación, eramos (somos) sus hijas y vivíamos solas con su ex mujer la cual era (es) alcohólica… No sé… me da lástima saber que volvió a saber del tema cuando todo hizo “boom” pero bueno. La rabia ya no existe, aunque siendo sincera reconozco que si lo pienso aún me duele.

En mi circulo de amigos la primera persona que me oyó decir esas cuatro palabras juntas fue la que en aquel momento era mi mejor amiga. Aunque no hablara del tema si es verdad que hubo unos años en que me era muy difícil dejar los problemas de casa en casa, si la cosa estaba mal yo salía a la calle con cara de pasa y podía echarme a llorar en cualquier momento sin que nadie entendiera el porque además por aquellos tiempos era una persona bastante retraída, creedme cuando os digo llegaba al punto de que si iba a comprar algo y me daban mal el cambio me iba con el cambio mal dado por que era incapaz de decirle nada al dependiente…

Cuando se lo conté a M fue una de esas primeras noches en que con diecisiete años te dejan salir hasta más tarde de las diez y acabas en un antro de bar en Moncloa en el que si te descuidas dejan también entrar hasta a animales. Ese día había tenido un día horrible… mama y su pareja estaban muy mal y la discusión había sido bastante fuerte… la verdad es que desconecte durante toda la noche pero esperando al autobús me hicieron una pequeña broma y rompí a llorar. M estuvo ágil y me saco de allí, recuerdo que me preguntó, que me pasaba y me dijo que siempre estaba igual y no sé por que pero en ese momento se lo conté. Ahora parece todo una película pero en aquel momento recuerdo sentir que parte de mi mochila desaparecía, parecía pesar un poco menos.

1 comment on ““Mi madre es alcohólica””

  1. eres consciente de lo que supone esta enfermedad y , por mucho poso que quede en tu corazón y en tu mente tienes que mirar el futuro y seguir hacía delante aunque siempre este allí agazapado en los momentoa bajos, acuerdate de las cosas y momentos bonitos en tu vida que también los has tenido, muchos besos.

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