Ya conté en un entrada anterior que mi madre bebía a escondidas, esto no siempre ha sido así pero desde hace varios años es la forma en que lo hace. Comenzó a esconder la bebida en el momento en que fuimos conscientes de la magnitud de su problema.

Tenemos una cultura donde no es de extrañar que una persona beba vino o cerveza durante todo el día es más incluso en algunos sectores de la población tienen como costumbre el tomar una copa después de las comidas. Vamos que en general el tomar alcohol no esta mal visto, me atrevo a decir incluso, al menos por la experiencia que tengo, que a la gente le extraña conocer a otra gente que no beba alcohol. En fin…

Cuando empezamos a ser conscientes del mal que le producía a mi madre comenzamos a no aceptar que estas bebidas entraran en casa. Como ya os conté escondíamos el alcohol, vaciábamos las latas, las tirábamos… intentábamos evitar que ella bebiera o tuviera cerca la tentación de hacerlo.

¡Error!

Nosotras se lo tirábamos ¿y qué? ella se vestía, bajaba y compraba más.

Quizá no en todos los casos ocurra lo mismo pero de una forma u otra estoy segura de que todas las personas que vivimos o tenemos cerca a alguna persona alcohólica creemos, en un primer momento, que debemos evitar a toda costa el que tenga cerca el alcohol, y no, no es así. La experiencia me ha enseñado que el tirarla todo el alcohol es absurdo, esa persona puede comprar más. También resulta absurdo estar todo el día detrás de esa persona para que no beba, en mi casa alguna vez lo hicimos y creedme que tampoco sirve para nada. Por poder puedes hacerlo o mejor dicho intentarlo, pero eso sólo va a llevar a frustrarte y a perder la propia vida para dedicarla a vigilar a la otra persona.

Mi madre esconde el alcohol en sitios que no os podéis imaginar, debajo de los muebles, dentro de las cazuelas, en la caja del jabón de lavadora, en el mueble de los productos de limpieza… vamos un peligro, además de tomar el alcohol caliente lo esconde en sitios donde en cualquier día en vez de una borrachera se gana una intoxicación…

Lo que aquí esta claro, y personalmente me costo bastante asumir, es que si una persona alcohólica no es consciente de su problema no sé puede hacer nada para ayudarla, nada de nada, aunque de primeras sea difícil de entender.

4 Comments on Mi madre bebe a escondidas II

  1. A mi me parece que sí se puede hacer: lo que haces tu! Estar ahí. Quererla. Claramente es una enferma y recibir tu cariño la consolara. No se sí habéis ido a algún médico… Pero no sería alcohólica si pudiera dejarlo, si fuera consciente del problema. Pobre!!!. Y tu orgullosa! por lo que haces. No todo el mundo es capaz

    • Por desgracia a muchos médicos hemos ido ya,mi madre va a ingreso hospitalario por año…
      Gracias por tus palabras Mª José 🙂
      Un abrazo!

  2. El desgaste psicologico de los hijos de alcoholicos es brutal. Yo vivo una situacion casi identica a la tuya desde hace ya muchos años, creo que me di por vencida al ser consciente de que ella no se queria dejar ayudar. Suerte y un abrazo.

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