Hace mucho que no escribo una entrada contando que tal me van las cosas así que aquí va.

Pese a que mi cuerpo se empeñe en demostrar lo contrario, estoy tranquila. Hace tiempo que no me sentía tan cómoda conmigo misma y la verdad es que saber que lo estoy logrando me hace sonreír como una idiota. Me gusta sentirme así, y sobre todo darme cuenta de que los demás me ven de la misma manera. Necesitaba esto, me había perdido y no sabía muy bien el porque ni la forma de volver a encauzar mi camino, pero parece que poco a poco lo voy logrando 🙂

Lo que más más me gusta de estar así es la forma en que últimamente enfrento los problemas. Muchos me estáis diciendo que estoy algo pasota, pero no, simplemente he decidido empezar a preocuparme solo por aquello que se que de verdad lo es, y por lo que sé que puedo hacer algo.

Durante muchísimo tiempo he sido la amiga a la que se acude cuando se tiene un problema, y ya estaba harta… Creo sinceramente, que durante todos los años en que he estado cumpliendo ese papel, no he hecho sino pensar en los problemas de los demás para olvidarme de los míos, pero ¡basta!. Llegó un punto en el que me plantee seriamente si muchos amigos eran amigos de verdad, o solo me tenían ahí por que sabían que cuando les pasase algo malo iba a perder el culo para estar con ellos. Muchos sólo me llamaban cuando ocurrian cosas malas… y no, eso no es una amistad. Ya llevo un tiempo huyendo de esas personas y creo que es una de las razones por las que me siento más tranquila. Para quien de verdad sé que está ahí, estoy y lo voy a seguir estando, pero no quiero que haya gente que se acuerde de mi solo cuando esta mal. Con mis problemas ya tengo suficiente como para preocuparme e intentar solucionar los de los demás.

En casa la cosa anda como siempre. Mi madre esta muy hinchada, no os imagináis cuanto. Parece que estuviera embarazada y a punto de dar a luz. Hay días que bebe, otros que no… eso no cambia. Más que nunca esta de la cama al sofá y del sofá a la cama, dice que apenas puede moverse y la verdad es que no me extraña. Creo que ella es consciente de que debería pasar por el hospital pero se muere de vergüenza de ir una vez más por la misma razón de siempre. Veis, son en estos momentos cuando no paro de plantearme donde está el límite, y si en algunos casos desaparece.

No podemos hacer nada. Por mucho que nos duela y nos reviente verla así tiene que ser ella la que ponga de su parte para estar bien, los demás bastante hacemos con permanecer a su lado.

¿Qué mas? ¡Ah! Mi vida estudiantil ahora se está centrando solo en el ingles. Todos los días intento sacar mínimo media hora para estudiar y hacer ejercicios. También me pongo radio Vaughan cada vez que tengo ocasión e intento empezar a ver películas, aunque por ahora también con los subtitulos en ingles porque si no creo que no entendería nada de nada. Poco a poco 🙂

De los peques del voluntariado aún no sabemos nada, pero espero verles prontito que les echo mucho de menos 😀

Creo que ya está así que ¡hasta la semana que viene o hasta cuando me apetezca subir una nueva entrada! jajajaja

2 Comments on De mi, de mi madre y demás cosas varias II…

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