Categoría: Varias

Mala/Buena suerte

Como ya decía en la entrada anterior, durante la semana pasada no tuve ni mucho tiempo ni muchas ganas de escribir, fue una semana algo complicada.

Para quien no lo sepa ya a la pareja de mi madre han tenido que amputarle un dedo. La historia así resumida suena como muy dramática pero en verdad ha tenido la suerte de su vida.

El accidente ocurrió mientras trabajaba, estaba cortando algo con una radial cuando se le enganchó el guante y blablabla (me ahorro detalles que ni yo misma he querido saber). Imaginaos lo que vino después, hospital, confusión y una tarde de esas en las que no haces nada más que esperar. Por suerte, los otros dos dedos que también habían sido tocados por la radial no necesitaron más que unos puntos. Al ser muñón poco había que hacer así que después de operarle y esperar a que se bajara la anestesia lo mandaron para casa.
Lleva ya más de una semana sin un dedo y la verdad es que esta mejor de lo que me imaginaba. No sé, me imagino que me hubiera pasado a mi y conociéndome habrían sido lloros y más lloros durante al menos un mes, al final acabaría asumiéndolo por que no me quedaría otra pero él parece que se lo ha tomado con bastante optimismo. Hay ciertos comentarios que le delatan pero se lo ha tomado mejor de lo que podría imaginar. Y yo me alegro mucho, ya algo difícil hace mi madre cualquier situación como para que encima él estuviese hundido por lo que le ha ocurrido.

Sábado de voluntariado en el Parque Europa

Quería haber publicado esta entrada durante la semana pero entre una cosa y la otra no he tenido ni mucho tiempo ni muchas ganas de escribir. Dicen que lo bueno se hace esperar así que aquí esta :p.

El sábado pasado volvimos a tener voluntariado. La idea inicial era llevar a los niños a un parque de tirolinas en que ya hemos estado alguna vez y les encanta, pero al final el plan cambio y sin duda alguna fue para mejor 🙂
Junto con los chavales más grandes y los educadores del centro de acogida pusimos rumbo a Torrejón de Ardoz el sábado a primera hora de la mañana, más concretamente al Parque Europa. Fue un viaje tranquilo. Como suele pasar siempre que se viaja en autobús los más pequeños iban sentados delante con los educadores cantando canciones y jugando a juegos; los tranquilitos o los que van un poquito a su bola, se sentaron solos en la parte de en medio; y los mas mayores y/o mas gamberros, iban sentados en la parte del fondo hablando de películas, escuchando música, quejándose por que no les gustaba el plan, haciéndose mil y una foto…etc. Después de esto ya os podéis imaginar donde iba yo sentada ¿verdad?. ¡Bingo! La verdad es que lo disfrute, echaba mucho de menos a alguno de ellos y me reí un montón con alguna de las conversaciones que tenían tde adolescentes con las hormonas algo alteradas.

Llegamos, comprobamos que nadie se olvidará nada en el autocar y ¡al lio!. Durante todo el día nos hizo un tiempo increíble. Los niños (y los no tan niños) se tiraron cuesta abajo rodando en la hierba, jugaron en un parque de toboganes, algunos montaron en mini carts, otros en un tren, otros en mini tiovivos, los más mayores se lanzaron por una tirolina, y mientras  los demás disfrutabamos de las barcas del lago.

Todos nos lo pasamos muy bien y, exceptuando algún pequeño incidente, los niños se portaron de lujo.

Me encanto saber que a una de las niñas dejaremos de verla dentro de poquito por que ya tiene familia de acogida asignada, espero que todo le vaya muy muy bien :). Y también me encanto saber, gracias a su hermana, que una de las niñas que sacabamos el año pasado y ya esta con una familia de acogida, se acuerda de mi. Se me pusieron los pelos de punta cuando me entere. Es increíble la sensación de saber que puedes marcar, aunque sea muy poquito, en alguno de estos niños.

Para quien no conozca el parque aquí os dejo unas fotos para animaros a que lo visiteis.

Lago del Parque Europa
Lago
Puerta de Alcalá del Parque Europa
Puerta de Alcalá del Parque Europa
Torre Eiffel del Parque Europa
Torre Eiffel del Parque Europa
Yo en la tirolina
Yo en la tirolina
Niños caminando
Niños caminando

Diario de una dependienta: Prólogo

Como ya contaba en mi presentación soy trabajadora social y mediadora, pero la situación actual en donde cada vez hay mayores recortes en lo social hace algo difícil que pueda ejercer para lo que realmente me gusta y tengo vocación. Con deciros que en casi dos años no he tenido la oportunidad de hacer ni una entrevista creo que lo digo todo. A pesar de que las cosas están difíciles en todas partes, hace un año y pico comencé a trabajar de dependienta en una tienda dedicada a la venta de té, café y artículos relacionados con el tema. No es el trabajo de mi vida pero la verdad es que no me puedo quejar. La tienda es pequeñita, acogedora, y esta ubicada en una calle conocida del centro de Madrid.
Hasta entonces no había trabajado nunca de dependienta, si de trabajadora social y de mediadora los meses que duraron mis prácticas, de niñera, de profesora particular y hasta he hecho mis pinitos en el mundo de la hostelería trabajando en un bar durante los meses de verano pero nunca antes me había puesto detrás de un mostrador.
Como ya he dicho la tienda no es muy grande por lo que allí solo trabajamos dos personas (se podría decir que tres, o en los últimos meses incluso que cuatro 🙂 ) pero en el día a día somos dos, mi jefe (de ahora en adelante me voy a referir a él como Jefe) y yo.
Los que trabajen de cara al publico ya sabrán de que hablo, para los que no creerme que es todo un reto. Te obliga a no tener días malos o al menos aparentar que no los tienes, a sonreír y ser amable ante casi todo tipo de situaciones,y a tener mucha pero que mucha paciencia. Pero como todo también tiene sus buenos momentos, algunos incluso algo surrealistas y que te hacen acabar escribiendo en tu blog sobre ellos.

Clientes que te cuentan lo bien que les funciona el intestino (dicho de manera fina), clientas que tras indagar si tienes o no pareja quieren que anote el teléfono de su nieto para que no se me pase el arroz, clientes pesados no sino lo siguiente que te dan magdalenas para merendar, o por ejemplo clientes que le piden a Jefe que me de vacaciones por que sufre al verme tan blanquita. Contado de manera resumida no parecen tener tanta gracia pero creerme que alguna de estas cosas nos han amenizado más de un día de trabajo.

Con esta entrada dejo inaugurada la nueva etiqueta “Diario de una dependienta”. Por que aparte de ser hija de una persona alcohólica también soy una chica normal de veintitantos años.

¡Vuelven los sábados de niños!

El sábado reanudamos el voluntariado  (¡por fin!)
Tenía muchísimas ganas de ver a los mini mostruitos, saber si había alguno nuevo, quien seguía, quien no… etc. Hay días en que te sacan de quicio pero luego si estas un tiempo sin verlos les echas de menos.
Ellos también nos echaban de menos, solo había que mirarles la carita al vernos aparecer por allí.

Un vistazo rápido…, besos…,abrazos…. ¡y al lío! Me dio algo de pena saber que dos de las niñas que venían el año pasado (mis niñas) ya no vendrán con nosotros este año, han pasado al grupo de “los mayores” así que ahora pasan la tarde con el educador social 🙁

Tras la organización de los niños en los coches pusimos rumbo al plan de la tarde: ¡Tarde de patines!. Estaban encantados. La verdad es que este plan les gusta mucho, a los más peques les llevamos al parque mientras que los más mayores (incluidos los voluntarios) nos ponemos los patines y a patinar.

Algunos ya saben patinar o al menos mantenerse en pie, otros ni eso, así que nos ponemos con los más novatillos a intentar enseñarles al menos a mantener el equilibrio. Tendríais que haber visto a uno de los niños que no había patinado en su vida,el pobre no avanzaba un metro sin caer al suelo, pero el chaval no se daba por vencido, se caía y tal cual volvía a levantarse, y así sucesivamente. Al final logro mantener el equilibrio sobre los patines, estaba muy contento. Además uno de los voluntarios le enseño a atarse los cordones, así que volvió al hogar habiendo aprendido a patinar y a atarse los cordones de las zapatillas. 🙂

La tarde fue bastante bien. Sobre las siete o así merendamos hamburguesas del McDonald con patatas fritas, si ya estaban contentos con el plan imaginaos al ver la bolsa del McDonald.

A las ocho decidimos empezar a recoger, empezaba a hacer un poco de frío y había que devolverlos al hogar.

La verdad es que el inicio del curso se dio bastante bien. Es una pena que este año solo vayamos a tener una salida al mes, cada vez somos menos voluntarios, menos coches… En fin… mejor no comento nada más sobre el tema…

Lo que si que quería comentar, antes de cerrar esta entrada, es que si alguien tiene por casa, o conoce a alguien que tenga por casa patines que se hayan quedado pequeños o ya no se usen (da igual si son de estos ajustables, de línea o de ruedas paralelas), comentadmelo. Los que tenemos para los niños ya están un poco viejos y alguno incluso tiene el cierre o alguna pieza rota :s. Los peques lo agradecerán y nosotros más 🙂

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