Ando algo desaparecida, lo sé. No subía una entrada desde hace casi un par de semanas y ya tocaba. La verdad es que estos días no he desaparecido del todo pues me he dedicado a trastear en el blog, digo trastear por que aparte de cambiarle el formato también me lo cargue entero…  Si, menos mal que dentro de mi cabecita loca aún queda alguna neurona que me hizo hacer antes una copia de seguridad y evito que perdiera las entradas que tengo ya escritas.

Si no he escrito nada antes es por que mis ganas deben estar de vacaciones, llevo algunos días algo tontorrona y ahora mismo me cuesta una barbaridad pararme a hacer casi cualquier cosa. Es de esos momentos en que desearía poder no pensar en nada y encerrarme en una burbuja donde nadie pudiese molestarme. Por suerte, hace ya algún tiempo aprendí que cuando sentimos que las cosas nos ahogan desaparecer alguna vez es necesario pero hacerlo cada vez que nos sintamos hasta arriba es contraproducente, hay veces que cuanto más te encierres en ti mismo más dolor de cabeza acabas teniendo así que esta vez mi cuerpo pedía hacer todo lo contrario, no parar.

Sinceramente no estoy teniendo ningún problema que pueda decir que sea serio pero tengo tantas pequeñas cosas en la cabeza que al final acabo por no tener ninguna, y por lo tanto, no avanzar  (aiii odio estos días y me odio a mi en ellos).

Espero que esta semana mi cabeza me de una tregua, relajarme y disfrutar, que al final lo peor de estos días es no disfrutar de ellos.

 

 

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