Este año he perdido a la persona que más quería del mundo, he sentido hacerme mayor de un día para otro y he llorado mucho, muchísimo.

He conseguido independizarme pero no de la forma en que esperaba ni creía, he estado afónica de gritar hasta quedarme sin voz, he “perdido” a otra de las personas que más me importaban de este mundo, me he sentido engañada, vacilada y estúpida, he firmado más papeles que en toda mi vida, he dejado que me abracen mucho, muchísimo. Me he parado mil veces a pensar en a donde voy y en que quiero conseguir y he llegado siempre a la conclusión de que no tengo ni idea, este año no he disfrutado de las comidas de los sábados porque apenas ha habido, he conseguido escaparme dos veces de Madrid y estoy segura de que si no lo hubiese hecho hubiese acabado explotando, he conocido a las dos personas que a día de hoy siento que me han salvado la vida. La relación con mi padre ha mejorado y le agradezco un montón haber estado a mi lado, a mi familia también, que aún pasando una mala situación siempre consiguen que me lo pase bien y me sienta arropada, y en especial a mi jefe, que me aguantado todos los días y siempre me dice lo que quiero y lo que no quiero oir.

He echado en falta a muchos amigos que creía estarían conmigo pero me he sentido muy arropada por todos los que han estado ahí. He tomado muchas y creo que al final buenas decisiones, me he sentido muy muy pequeña en muchísimas ocasiones, apenas he hecho deporte y mi cuerpo y mi cabeza lo notan,y he sentido mucho ese dolor en la tripa que me paraliza y me hace temblar.

El año pasado decía que el 2017 me asustaba porque me había marcado en él varias metas y me daba miedo no alcanzarlas, por supuesto no he cumplido ninguna de esas metas, bueno si una, pero fue de una forma tan rápida y violenta que no he disfrutado de ella.

En esta entrada quizá me haya dejado alguna cosa positiva que me ha pasado este año, pero no son buenas fechas. Hay demasidas bajas, muchos cambios y una sensación constante de echar de menos y soledad. Prometo que cuando terminen las fiestas intentaré renacer y volver a empezar a enderezar mi vida.

Para este año nuevo no quiero metas, ni propósitos, ni pensar en cómo será. La verdad es que me da igual, que venga cómo tenga que venir. Sólo intentaré disfrutar de las cosas buenas y batallar las cosas malas.

 

2 comments on “2017…”

  1. La vida da mil vueltas y no hay que enfadarse por los cambios, si no adaptarse a las nuevas situaciones y aprender de lo vivido.
    Yo pediría al 2018 que te quedarás solo con bueno hasta de las malas experiencias.
    PD: tu jefe es el mejor.

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